Parlamento del Monte: La Recomposición de un Mundo Común
Entre la Grieta del Archivo, la Tensión del Padre y la Ingeniería Jurídica
de la Subalternidad
Por
Fernando Pequeño Ragone
asistido por Gemini Notebook, Gemini Pro y Claude IA
A
cerca de mi escritura asistida con IA.
Vasos
comunicantes: auto-presentación metodológica y epistemológica.
Resumen
El presente ensayo explora la reconfiguración del
"monte" —específicamente en el contexto del Gran Chaco salteño— no
como un escenario de naturaleza inmaculada o un insumo para el
neoextractivismo, sino como un socio-ecosistema sociohistóricamente producido.
A través de un diálogo interdisciplinario entre la antropología de la
conservación, la ecología política latinoamericana, el psicoanálisis y la
teoría de la subalternidad de Gayatri Spivak, se examinan las contradicciones
de la transición desde la dominación hacendaria semifeudal hacia formas
asociativas y de gobernanza común. Tomando como eje tensionador la figura
psicoanalítica del intento de borrar al padre y el pasaje
discursivo-material de "la peonada" a los "vecinos", se
demuestra que la superación del patrón tradicional exige transcender el
eufemismo discursivo para vertebrar materialmente las relaciones de producción
mediante instrumentos del derecho socio productivo. Se analiza la paradoja de
la subalternidad cuando la disolución de la gramática del mando abisma a los
pobladores rurales a una situación de incertidumbre estructural. Finalmente, se
postulan los desafíos para una conservación que no congele la vida rural ni
convierta el monte en mercancía, sino que edifique una tierra habitable basada
en la articulación entre subjetividades críticas, la ética del cuidado y la
justicia socioambiental.
Síntesis auditiva del texto
Los
perdedores del monte: la agonía del ternero y las grietas del mando haciendario
En el
paisaje seco de Los Pozos, la cámara fija su atención en la cotidianidad del
corral: varas de madera, postes de quebracho, tierra removida y terneros amontonados comiendo de comederos plásticos. Entre las pezuñas que
levantan polvo y los balidos rutinarios, el perro Malko merodea las
instalaciones. Sin embargo, el centro del registro visual se desplaza
bruscamente hacia la agonía de un ternero castaño sobre la tierra húmeda y el
barro. El animal, marcado en la oreja con una caravana plástica de
trazabilidad, realiza movimientos inútiles con sus patas, incapaz de erguirse,
manteniendo la mirada fija en los últimos instantes de su vida. Un ternero se
aproxima brevemente a olfatearlo y lamerlo, registrando una forma de proximidad
no humana frente a la partida, mientras Malko camina a su lado antes de que la
inmovilidad sea absoluta. De fondo, la dinámica del feedlot o corral productivo
continúa impertérrita: el ganado sigue marchando y comiendo mientras sobre la
pantalla aparece la leyenda: «Entre la vida del monte con sus habitantes
humanos y no humanos; y el dolor y la muerte extractivista de sus dominados y
perdedores».
Esta secuencia de dos minutos trasciende la mera
crónica zootécnica para convertirse en un espejo de la violencia estructural
que habita en la finca. La caravana plástica en la oreja del ternero es la
señal indiscutible de su condición de mercancía, un número de inventario dentro
de la matriz de explotación. La agonía del animal sintetiza materialmente el
costo invisible de la «muerte extractivista», esa lógica donde la vida vale en
función de su rendimiento dentro del mercado.
Asimismo,
la perspectiva con la que se filma no responde a la mirada del patrón que
evalúa fríamente una pérdida de capital, ni a la del capataz que busca despejar
rápidamente el área. Es una cámara que se demora, que contempla la
vulnerabilidad y reconoce a los «habitantes no humanos» del monte —como Malko y
los terneros— dentro de un entramado de afecciones y padecimientos compartidos.
Esta sensibilidad se vincula directamente con la posición de enunciación del
autor en su texto: un lugar descentrado, marginal a la masculinidad hacendaria
tradicional, desde el cual es posible interrogar las asimetrías de poder sin la
ceguera naturalizada del heredero.
El corral
cerrado representa la gramática del mando, esa sintaxis opresiva pero
previsible que atraviesa tanto al cuerpo del animal como a las relaciones de
clase entre el propietario y la peonada. Mientras los borradores contractuales
de asociación y colaboración rural intentan desmontar el absolutismo del patrón
en el papel, el video expone la persistencia de la estructura material: la
inercia de la producción, el barro, el encierro y el cuerpo inmóvil. La escena
expone, en definitiva, la tensión inacabada entre la aspiración emancipadora y
el peso irreductible de una herencia que sigue cobrándose sus perdedores en el
territorio.
I. Introducción: El Monte como Socio-ecosistema Complejo y la Superación
del Dualismo Moderno
La crisis socioecológica contemporánea, encuadrada bajo los
diagnósticos del Antropoceno o el Capitaloceno, expone las hendiduras del
naturalismo moderno que escindió ontológicamente a la naturaleza de la cultura.
Frente al dogma de la "wilderness" o de la "naturaleza
intocada" —constructo ideológico utilizado históricamente para justificar
tanto el acaparamiento verde como la desposesión de poblaciones locales—, el
monte sudamericano emerge como un palimpsesto antropogénico. No existe una
"isla" de conservación pura ni una "materia prima" neutra
para la valoración del agronegocio; el monte es una red de interacciones
socionaturales tejida por la historia humana y no-humana, por la ganadería
extensiva, la extracción forestal, los saberes locales y los seres que lo
habitan.
Desde la ecología política y la antropología ambiental
crítica (Escobar, 2014; Latour, 2017; Svampa, 2019), el monte constituye una
"ecología-mundo" donde las relaciones de producción son indisociables
de las relaciones con el entorno biótico y abiótico. Como bien se metaforiza,
el monte es un tejido vivo o una tapicería: recortar un fragmento para aislarlo
bajo la categoría de "área protegida estricta" sin considerar las
manos que lo han modelado conduce irremisiblemente a deshilachar las historias
familiares y comunitarias que sostienen su trama.
En esta trama colisionan múltiples ontologías. Frente al
naturalismo hegemónico que reduce los ríos, la flora y la fauna a
"servicios ecosistémicos" o bienes de cambio dentro de la matriz de
acumulación capitalista, las ontologías relacionales y locales reconocen en los
no-humanos a agentes dotados de potencialidad ontológica, articulando un naturing
o una práctica cotidiana de la existencia que demanda representación en un
"Parlamento de las Cosas" (Latour, 2017). Sin embargo, la
reconfiguración de la conservación hacia un modelo participativo e
intercultural tropieza con las inercias históricas de la estructura hacendaria
y con las trampas de la nominación voluntarista.
II. La Tension del Archivo y la Figura Psicoanalítica de "Borrar al
Padre"
Para el caso de Fina Los Pozos, inserta y caso testigo de la
territorialidad en el Gran Chaco salteño, el análisis se encuentra marcado por
una tensión ontológica y afectiva entre dos archivos contrapuestos: el archivo
patrilineal terrateniente (asociado al poder hacendario, a la productividad
ganadera extractivista y a la desindividualización laboral) y el archivo
matrilineal y militante (asociado al martirologio popular, a la memoria de
la resistencia y a la figura del exgobernador Miguel Ragone).
En el centro de esta disputa emerge un síntoma de clase: el
dilema por el modo de nombrar a las personas que habitan y trabajan el suelo.
La categoría histórica de "la peonada" funciona dentro del hábitus
hacendario como un sustantivo colectivo que subsume los cuerpos en la
servidumbre y los condena al fondo de los antiguos daguerrotipos capturados por
la familia a principios del siglo XX, con sus miradas agachadas. La reacción
frente a este término no es un mero adorno ético, sino el retorno de un afecto
reprimido que señala una falla en la identificación con la clase heredada.
Desde una perspectiva psicoanalítica (Freud, 1991; Lacan),
el impulso por rebautizar a los trabajadores como "vecinos"
encarna la fantasía del "intento de borrar al padre".
Constituye el deseo narcisista de cancelar notarialmente el apellido del patrón
y retener únicamente la causa del abuelo emancipador; es decir, la pretensión
de ejecutar un parricidio simbólico desde el escritorio para desembarazarse de
la culpa del despojo y conservar el suelo sin la carga del amo que lo fundó.
Sin embargo, el padre inconsciente no se evapora con un
decreto del lenguaje. El intento de instaurar una horizontalidad imaginaria
mediante la palabra "vecinos" desencadena un doble cortocircuito:
·
En el frente interno (la clase propia):
La estructura burguesa interpreta la renuncia a la nominación jerárquica como
una abdicación de la propiedad, un "delirio militante" o una
debilidad castrada que pone en riesgo la renta.
·
En el frente subalterno (los pobladores):
Quienes han sido moldeados durante generaciones en la lógica patrón-peón
reaccionan con desconcierto y desconfianza. La disolución de la jerarquía
tradicional no se vive inmediatamente como emancipación, sino como la pérdida
de una gramática predecible.
III. Positivación de la Falla: Identidad Marginal, Ética del Cuidado y
Descentramiento
Lejos de representar un fracaso invalidador, la falla en
la identificación con la clase heredada se positiviza cuando se articula
con la trayectoria subjetiva de la marginalidad. La coincidencia entre la ética
del abuelo Miguel Ragone —quien ejerció la función pública no para reproducir
los privilegios de su origen, sino desde una perspectiva de justicia social e
interdependencia— y la vivencia de una identidad gay, marginal y crítica,
conforma un lugar estratégico de enunciación.
El descentramiento de la masculinidad hacendaria tradicional —aquella
construida sobre el mando, la dominación del territorio y la opresión de la
alteridad— permite al sujeto desarrollar una agudeza analítica que el heredero
convencional no posee. Mientras que la posición del tercer heredero (Rodrigo es
el tercer hijo y el segundo hijo varón) queda atrapada en la necesidad de
reproducir la rentabilidad y la autoridad patrilineal, el sujeto disidente,
expulsado de la mesa del mandato patriarcal, adquiere la facultad de mirar la
estructura sin las anteojeras del patrón.
La ética de Miguel Ragone deja de ser una reliquia de la
memoria para convertirse en un método ontológico y sociopolítico. Este
método enlaza la lucha por los derechos humanos con la ética del cuidado
socioambiental. Muestra que la misma matriz extractivista que destruye la
biodiversidad del monte es la que despoja y margina a las subjetividades
disidentes o subalternas.
IV. La Transformación Material de la Producción: La Ingeniería Jurídica
Frente a la Ingenuidad
Reconocer la insuficiencia del eufemismo discursivo implica
asumir que la justicia socioambiental requiere transformar de manera sustantiva
la base material de las relaciones de producción. No existe ingenuidad en el
esfuerzo por vertebrar jurídicamente la estancia o la finca; se trata de
sustituir el capricho del señor feudal por reglas institucionales objetivas y
duraderas.
Esta reestructuración se materializa mediante el desarrollo
y aplicación de dos figuras contractuales tipo:
·
Convenio de Capital y Trabajo: Un
instrumento que asume sin falsas simetrías la posición de las partes. Quien
posee el título aporta la tierra y el capital; el poblador local aporta el
trabajo, la presencia física y el conocimiento acumulado del monte. Al
descartar el eufemismo de la "igualdad natural", este contrato
establece una base honesta de reciprocidad bilateral y distribución
transparente del excedente.
·
Convenio Asociativo de Colaboración
Productiva, Diversificación y Arraigo Rural (con Cláusula de Grupo Asociativo
con Facultad de Sustitución Regulada): Este dispositivo busca
despersonalizar la relación de poder. La figura de la Sustitución Regulada
permite que el colectivo de trabajadores y vecinos (los pobladores del
territorio) autogestionen la continuidad de la producción, la rotación y la
toma de decisiones sin depender de la presencia, el estado de ánimo o la
continuidad biológica del propietario. El derecho normado sustituye al
paternalismo ilustrado.
V. Spivak y las Dificultades de la Subalternidad: La Ruptura del Marco de
Negociación Tradicional
Para comprender las resistencias o el desconcierto de los
propios trabajadores rurales ante estas propuestas asociativas, resulta
indispensable recurrir a la teoría de la subalternidad formulada por Gayatri
Chakravorty Spivak (2011) en ¿Puede hablar el subalterno?.
Spivak advierte sobre la trampa de los intelectuales o
propietarios benevolentes que proyectan una capacidad de habla o de
emancipación inmediata sobre los sujetos subalternos sin considerar la
violencia epistémica que los ha constituido. El subalterno no es un sujeto
neutro esperando ser "liberado"; es una subjetividad trazada por la
dominación histórica cuya voz ha sido codificada exclusivamente dentro de los
parámetros fijados por el discurso hegemónico (Scott, 2003; Williams, 2009).
En la hacienda tradicional, el vínculo patrón-peón, pese a
ser profundamente opresivo, poseía la virtud de ser legible. El peón
conocía los límites de la obediencia, los canales del reclamo paternalista y la
extensión de sus obligaciones. El patrón encarnaba la autoridad que, a cambio
de la sumisión, absorbía la incertidumbre del mercado, de las sequías y del
futuro.
Cuando el propietario decide romper de forma unilateral este
esquema e introduce un contrato asociativo con cláusulas de diversificación,
riesgo compartido y sustitución regulada, desdibuja el marco de la
negociación tradicional. Para la población subalterna, esta invitación a la
paridad o a la corresponsabilidad no se traduce automáticamente como libertad;
frecuentemente se experimenta como abandono de la responsabilidad patronal
o como una trampa indescifrable. Pedirle a quien ha vivido en la indigencia
estructural que comparta la incertidumbre productiva es exigirle una apuesta
económica y existencial que sus condiciones de supervivencia no le permiten
asumir.
Por consiguiente, la "incapacidad de hablar" del
subalterno en este contexto no responde a una falta de inteligencia o de
interés, sino al hecho de que se le está exigiendo expresarse en un código
institucional para el cual la historia colonial y hacendaria no le otorgó
herramientas. La superación de este abismo no se logra imponiendo la
emancipación desde arriba, sino mediante un proceso pedagógico prolongado que
demuestre en la práctica que las nuevas reglas no ocultan formas refinadas de
desposesión.
VI. Desafíos Futuros: Inclusión, Sustentabilidad y la Construcción de una
Tierra Habitable
El horizonte de conservación para el monte no puede basarse
en la petrificación del paisaje ni en el retorno a una servidumbre encubierta.
Frente al avance de las fronteras del agronegocio, la edificación de una
"finca habitable" representa una propuesta de conservación
socioecológica en la que el cuidado del entorno y la dignidad del trabajo se
entrelazan.
Los principales desafíos que se presentan para consolidar
esta alternativa comprenden:
·
Institucionalización de la Equidad Material:
Consolidar el Convenio de Capital y Trabajo y el Convenio Asociativo
con Cláusula de Sustitución Regulada no como actos excepcionales, sino como
modelos replicables de desarrollo rural que redistribuyan el excedente y
reconozcan el valor intrínseco del trabajo campesino.
·
Gobernanza Intercultural del Monte: Pasar
de la participación burocrática a la toma de decisiones comunitarias donde los
pobladores locales actúen como socios legítimos y guardianes del
socio-ecosistema, integrando la producción ganadera regenerativa, la
recolección sustentable y el turismo de naturaleza.
·
Superación del Dualismo
Conservación/Desarrollo: Rechazar el modelo mercantilizador de las
políticas neoliberales para dar lugar a una "conservación
convivencial" que entienda al monte como un tejido sociobiológico donde
los humanos y los no-humanos coevolucionan.
·
Construcción de un Territorio Habitable:
Permitir que el autor y los pobladores del monte puedan habitar el territorio
sin la necesidad de actuar el rol del patrón opresor ni el del iluso
desposeído, transformando el privilegio heredado en un instrumento público de
reparación histórica y ambiental.
VII. Conclusión
El camino hacia un "Parlamento del Monte"
demuestra que no es posible conservar la naturaleza deshilachando las historias
humanas que la constituyen. La pretensión de "borrar al padre"
mediante el mero ajuste del lenguaje ("vecinos" por
"peonada") revela sus límites cuando tropieza con la persistencia de
las relaciones materiales de producción y con la matriz de inteligibilidad de
los propios subalternos.
Es únicamente mediante la articulación entre una
subjetividad descentrada —alimentada por la disidencia y por la ética
transformadora de Miguel Ragone— y una rigurosa ingeniería jurídica
socioproductiva, como la propiedad puede dejar de ser una herramienta de
dominación feudal para convertirse en un dispositivo de justicia espacial y
ambiental. La verdadera conservación del monte consiste en aprender a seguir
los hilos de todos sus habitantes, garantizando que la trama del territorio
continúe tejiéndose en términos de dignidad, sustentabilidad y reciprocidad
viva.
Referencias Bibliográficas
●
Acosta, A., & Brand, U. (2018). Salidas del laberinto
capitalista: Decrecimiento y postextractivismo. Icaria Editorial.
●
Blaser, M. (2013). Notes toward a political ontology of
"environmental" conflicts. In L. Green (Ed.), Contested
Ecologies: Dialogues in the South on Nature and Knowledge (pp. 13-27). HSRC
Press.
●
Bourdieu, P. (2007). El sentido práctico. Siglo XXI
Editores.
●
Castro, H., & Arqueros, X. (2018). Conflictividad ambiental
y planteos territoriales en Argentina. Estudios Rurales, 8(N° Especial),
53-82.
●
De la Cadena, M. (2015). Earth Beings: Ecologies of Practice
Across Andean Worlds. Duke University Press.
●
Descola, P. (2005). Más allá de naturaleza y cultura.
Amorrortu.
●
Escobar, A. (2014). Sentipensar con la tierra: Nueve lecturas
sobre desarrollo, territorio y diferencia. Ediciones Unaula.
●
Ferrero, B. G., & Arach, O. (2022). Los límites de la
participación burocrática: Reflexiones a partir de la creación del Sitio Ramsar
Delta del Paraná. En F. Trentini et al. (Comps.), Más allá (y más acá) del
diálogo de saberes (pp. 27-46). IIDyPCa-CONICET-UNRN.
●
Freud, S. (1991). Tótem y tabú. En Obras completas (Vol.
13). Amorrortu Editores.
●
Gudynas, E. (2009). Diez tesis urgentes sobre el nuevo
extractivismo. En CAAP & CLAES (Eds.), Extractivismo, política y
sociedad (pp. 187-225). CAAP/CLAES.
●
Latour, B. (2017). Cara a cara con el planeta: Las políticas
de la naturaleza y el frente de Gaia. Siglo XXI Editores.
●
Leff, E. (2004). Racionalidad ambiental: La reapropiación
social de la naturaleza. Siglo XXI Editores.
●
Martínez Alier, J. (2004). El ecologismo de los pobres:
Conflictos ambientales y lenguajes de valoración. Icaria Editorial.
●
Merlinsky, M. G. (2013). Cartografías del conflicto ambiental
en Argentina. Fundación CICCUS.
●
Moore, J. W. (2015). Capitalism in the Web of Life: Ecology
and the Accumulation of Capital. Verso Books.
●
Scott, J. C. (2003). Los dominados y el arte de la
resistencia: Discursos ocultos. Txalaparta.
●
Spivak, G. C. (2011). ¿Puede hablar el subalterno? El
Cuenco de Plata.
●
Svampa, M. (2019). El Antropoceno como diagnóstico y paradigma:
Lecturas globales desde el Sur. Utopía y Praxis Latinoamericana, 24(84),
33-54.
●
Viveiros de Castro, E. (2008). La mirada del jaguar:
Introducción al perspectivismo amerindio. Tinta Limón.
●
Williams, R. (2009). Marxismo y literatura. Las Cuarenta.





