lunes, 24 de agosto de 2026

Soberanía, Territorio y Despojo en el NOA: Una Lectura Crítica desde la Resistencia

En tiempos donde la burguesía tecnocrática y globalizada impone una agenda que acorrala los espacios de resistencia, reunirnos a debatir sobre la soberanía y el despojo territorial es un acto político urgente e indispensable. Sin embargo, como señala Fernando «Pequeño» Ragone desde la Asociación Miguel Ragone, para defender eficazmente nuestro territorio debemos evitar las miradas simplificadas. Reducir el conflicto rural a una polarización esquemática entre «poseedores» y una «masa homogénea sin tierra» termina por invisibilizar a los actores reales de nuestras comunidades: sus diversas formas de trabajo, sus arreglos locales y sus saberes de salud ancestral. Al despojarlos de su propia voz y convertirlos en meros objetos de intervención asistencial o médica, abrimos una grieta que paradójicamente favorece al capital concentrado. Reivindicar al subalterno como un sujeto político pleno es la única vía para construir una verdadera emancipación territorial.

Por Fernando Pequeño Ragone
Asociación Miguel Ragone – Salta
asistido por Gemini Notebook, Gemini Pro y Claude IA
A cerca de mi escritura asistida con IA. 

 

Contenidos

ElEncuentro como Trinchera y la Complejización de las Representaciones Sociales

AnálisisCrítico-Discursivo. A cerca de las representaciones polarizantes en el discursotécnico – académico.

1.La Inflexión Teórica: Gayatri Spivak y la Imposibilidad de Representar alSubalterno

2.Historización y Estructura Agraria: Del Esquema Bipolar a la Complejidad delNOA

3.Medicalización de la Pobreza: El Cuerpo Enfermo versus la Agencia Comunitaria

4.La Irrupción del Subalterno en el Debate: Fisuras y Horizontes

ReferenciasBibliográficas

 

El Encuentro como Trinchera y la Complejización de las Representaciones Sociales

Escribo estas líneas con la profunda convicción de que el pensamiento crítico se alimenta, antes que nada, de la fraternidad y de la urgencia compartida. Quiero dejar sentado desde el primer momento que el análisis que aquí despliego no constituye de ninguna manera un ataque o una descalificación hacia los compañeros ponentes del webinar organizado por el Partido de la Liberación (PL). Por el contrario, celebró enérgicamente la genuina preocupación, el compromiso militante y la sensibilidad ética demostrada por cada uno de los expositores al abordar una problemática tan dolorosa como urgente para nuestro Norte Grande y para todo el país.

Nos encontramos inmersos en un coyuntura crítica, atravesados por un contexto nacional y comunitario crecientemente obturado por una agenda destructiva que impone la burguesía tecnocrática globalizada. Asistimos a un embate feroz donde los antiguos y nuevos mecanismos del capital concentrado van erosionando, uno a uno, los espacios de resistencia, de debate soberano y de organización popular. En este escenario de despojo material y simbólico, encuentros como el desarrollado el pasado viernes 21 de agosto deben ser reivindicados como verdaderas trincheras de resistencia. Reunirnos a pensar la tierra, la salud, la memoria y el destino de nuestros pueblos originarios y campesinos es un acto de rebeldía indispensable; por ello, mi primer llamado es a celebrar la realización de este debate y alentar con entusiasmo a que sigamos encontrándonos, escuchándonos y construyendo colectivamente.

Desde la Asociación Miguel Ragone —espacio donde militamos incansablemente por la memoria viva de mi abuelo, el exgobernador popular y médico del pueblo, y por la preservación de nuestro territorio y nuestro monte salteño—, concebimos que la mejor manera de honrar estos espacios de encuentro no es la complacencia, sino el ejercicio riguroso de la reflexión crítica que nos permita potenciar nuestras herramientas de lucha.

El propósito de problematizar los discursos vertidos en las ponencias responde a la imperiosa necesidad de complejizar las representaciones sociales que construimos sobre el medio rural y sus habitantes. Como teorizó tempranamente Serge Moscovici (1979) y profundizó Denise Jodelet (1989/1991), las representaciones sociales son sistemas dinámicos de códigos, valores y clasificatorios que orientan la acción y modelan las imágenes que una sociedad elabora sobre los «otros». Cuando desde el análisis técnico, político o médico simplificamos esas representaciones, corremos el riesgo de caer en esquemas polares o binarios que no se ajustan a la densidad de lo real.

En el contexto rural del Noroeste Argentino (NOA), obturar la complejidad de las dinámicas territoriales a través de representaciones dicotómicas («grandes propietarios» versus «masa homogénea de campesinos e indígenas sin tierra») no es un mero desliz teórico: produce una peligrosa polarización que invisible y hace desaparecer a los actores reales que habitan, trabajan y resisten en el monte. Al borrar las formas concretas de arriendo, aparcería, trabajo por cuenta propia, etnomedicina, heterogeneidad de clase y estrategias comunitarias que existen en el territorio, abrimos involuntariamente una grieta por la que se cuela el diseño asistencialista de políticas públicas y se terminan fortaleciendo, paradójicamente, los mismos intereses del gran capital concentrado e inmobiliario que buscamos combatir.

Es desde esa inquietud territorial, nacida del barro y del monte de Salta, desde donde propongo este recorrido en dos momentos: en primer lugar, una reseña técnico-estructural que sistematice con rigor las intervenciones del webinar (Ver https://asocmiguelragoneambiente.blogspot.com/2026/08/el-partido-de-la-liberacion-en-el.html ); y en segundo lugar, un análisis crítico de los discursos para reflexionar sobre cómo devolvemos la agencia política a nuestros sujetos subalternos.

 

Análisis Crítico-Discursivo. A cerca de las representaciones polarizantes en el discurso técnico – académico.

 

1. La Inflexión Teórica: Gayatri Spivak y la Imposibilidad de Representar al Subalterno

Al contrastar los discursos escuchados en el webinar con la proposición teórica de partida, resulta ineludible recurrir al pensamiento poscolonial de Gayatri Chakravorty Spivak (1998/2003). En su clásico texto ¿Puede hablar el subalterno?, Spivak advierte sobre la violencia epistemológica en la que incurren los intelectuales y militantes de izquierda cuando pretenden «dar voz» a los oprimidos. Para la autora, al construir una imagen fija y homogénea del sujeto golpeado por el capital, el analista no está transparentando la realidad del subalterno, sino que está proyectando sus propios esquemas teóricos (Spivak, 2003).

En el marco de la historización y el análisis sanitario presentados en el webinar, se observa esta misma operación: el campesino o la comunera indígena son reducidos a categorías estáticas («víctimas desposeídas» o «cuerpos enfermos»). Al no dar espacio a las contradicciones internas, a las diferencias de género, etnia o a las complejas formas de subsistencia que existen en el NOA, el discurso técnico-político ventriloquiza [i]  al subalterno. Como afirma Spivak (2003), cuando el intelectual habla por el subalterno, obtura la posibilidad de que este hable por sí mismo, transformándolo en un mero objeto del discurso emancipador y no en un sujeto político autónomo.

 

2. Historización y Estructura Agraria: Del Esquema Bipolar a la Complejidad del NOA

La exposición sobre las clases dominantes trazó un arco impecable respecto a la concentración del capital financiero y la megaminería. Sin embargo, al abordar la cuestión agraria, incurrió en lo que sociólogos rurales latinoamericanos como Norma Giarracca (2001) y Raúl Paz (2006) denominan la «simplificación del espacio rural».

El territorio rural del NOA no responde a una tajante división maniquea entre grandes latifundistas y una masa uniforme de desempleados o sin tierra. La realidad territorial muestra:

·         Diversidad de arreglos institucionales e informales de tenencia (arriendos históricos, aparcerías, puesteros de monte, ocupantes con permiso precario).

·         Formas heterogéneas de trabajo (estrategias pluriactivas que combinan la producción familiar con el trabajo asalariado estacional en la zafra o el tabaco).

·         Diferencias sustanciales dentro del propio «campesinado» en cuanto a capitalización, acceso al agua y relaciones interétnicas (Paz, 2006; Sevilla Guzmán, 2006).

Al ignorar estas capas de complejidad y reducir el conflicto a un enfrentamiento binario («quienes tienen tierra» vs. «quienes no la tienen»), se genera una falla analítica profunda. Como advierte nuestra proposición central, esta simplificación es funcional al propio sistema: permite que actores intermediarios (ONGs, burocracias estatales, técnicos urbanos) se posicionen como los únicos mediadores legítimos ante el Estado, administrando la pobreza y desplazando a las comunidades originarias de la toma directa de decisiones sobre su territorio.

 

3. Medicalización de la Pobreza: El Cuerpo Enfermo versus la Agencia Comunitaria

El abordaje socio-sanitario presentado en la tercera ponencia aportó denuncias insustituibles sobre la penuria en el norte salteño (desnutrición, Chagas, falta de agua). No obstante, observado a la luz de la Salud Colectiva latinoamericana (Menéndez, 2003; Breilh, 2003), el discurso queda atrapado en los marcos del Modelo Médico Hegemónico (MMH).

Eduardo Menéndez (2003) plantea que este modelo tiende a biologizar los problemas socioeconómicos, reduciendo las complejas condiciones de vida a cuadros patológicos que requieren la asistencia y el rescate del experto externo.

 

Al enfocar a la comunidad únicamente a través de la fotografía del niño desnutrido o la ceguera por cataratas, el discurso opera dos borramientos fundamentales:

·         Invisibilización de la Etnomedicina: Se borran los saberes medicinales ancestrales, la medicina indígena y las prácticas comunitarias de cuidado que han garantizado la supervivencia de estos pueblos durante siglos frente al abandono estatal (Menéndez, 2003).

·         Cancelación de la Capacidad de Decisión: La comunidad queda representada como una masa pasiva en permanente estado de auxilio, despojada de su agencia política y de sus propias estrategias de organización y defensa territorial (Breilh, 2003).

 

4. La Irrupción del Subalterno en el Debate: Fisuras y Horizontes

Las intervenciones del público durante el webinar demostraron la vitalidad de la disputa por la representación. Cuando la compañera María (Salta) advirtió que no debemos «hablar por ellos» y reivindicó que para los pueblos el territorio es salud, medicina y espiritualidad, o cuando desde mi propia voz problematizamos el rol de los discursos técnicos e instalamos la alarma sobre las nuevas formas de despojo ambiental («bonos de carbono», turismo sustentable), se abrió una fisura en el discurso homogéneo.

Devolver la voz al subalterno implica romper con la tentación representacional. Significa reconocer que las comunidades originarias y el campesinado del NOA no son meros receptores de ayuda estatal o víctimas pasivas del gran capital, sino sujetos políticos plenos con capacidad de organización, producción, sanación y resistencia. Solo reconstruyendo nuestras categorías analíticas desde la complejidad real del territorio podremos consolidar frentes de lucha verdaderamente emancipadores que detengan el avance del capital concentrado.

 

Referencias Bibliográficas

·         Breilh, J. (2003). Epidemiología crítica: Ciencia emancipadora e interculturalidad. Lugar Editorial.

·         Giarracca, N. (Comp.). (2001). ¿Una nueva ruralidad en América Latina? CLACSO.

·         Jodelet, D. (1991). Conductas socio-sanitarias y representaciones sociales de la enfermedad. En D. Jodelet (Ed.), Las representaciones sociales (pp. 345-367). Éditions de la Maison des Sciences de l'Homme. (Obra original publicada en 1989).

·         Menéndez, E. L. (2003). Modelos de atención de los padecimientos: De exclusiones teóricas y articulaciones prácticas. Ciência & Saúde Coletiva, 8(1), 185-207.

·         Moscovici, S. (1979). El psicoanálisis, su imagen y su público. Huemul.

·         Paz, R. (2006). El campesinado en el NOA: Desestructuración o persistencia en el proceso de globalización. Revista de Desarrollo Rural y Cooperativismo Agrario, (10), 45-68.

·         Sevilla Guzmán, E. (2006). De la sociología rural a la agroecología. Icaria Editorial.

·         Spivak, G. C. (2003). ¿Puede hablar el subalterno? (J. M. Verde, Trad.). El Cuenco de Plata. (Obra original publicada en 1998).

 

 

 



[i] El autor latinoamericano que acuña y teoriza el concepto de "ventriloquismo" en el análisis del discurso político, la subalternidad y la formación del Estado es el historiador y sociólogo ecuatoriano Andrés Guerrero.

Guerrero desarrolló esta categoría (particularmente en sus trabajos sobre las poblaciones indígenas en los Andes centrales de Ecuador durante los siglos XIX y XX) para describir el mecanismo mediante el cual las élites, letrados, abogados y agentes del Estado hablan por el subalterno. En este proceso de "traducción" o intermediación, la voz original del sujeto subalterno es expropiada, filtrada y reconfigurada a través de las categorías institucionales, jurídicas o técnico-políticas del poder dominante.

  

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