Por Fernando Pequeño Ragone
Asociación
Miguel Ragone – Salta
asistido por Gemini Notebook, Gemini Pro y Claude IA
A
cerca de mi escritura asistida con IA.
Contenidos
ElEncuentro como Trinchera y la Complejización de las Representaciones Sociales
1.La Inflexión Teórica: Gayatri Spivak y la Imposibilidad de Representar alSubalterno
2.Historización y Estructura Agraria: Del Esquema Bipolar a la Complejidad delNOA
3.Medicalización de la Pobreza: El Cuerpo Enfermo versus la Agencia Comunitaria
4.La Irrupción del Subalterno en el Debate: Fisuras y Horizontes
El
Encuentro como Trinchera y la Complejización de las Representaciones Sociales
Escribo estas líneas con la profunda convicción de que el
pensamiento crítico se alimenta, antes que nada, de la fraternidad y de la
urgencia compartida. Quiero dejar sentado desde el primer momento que el
análisis que aquí despliego no constituye de ninguna manera un ataque o una
descalificación hacia los compañeros ponentes del webinar organizado por el
Partido de la Liberación (PL). Por el contrario, celebró enérgicamente la
genuina preocupación, el compromiso militante y la sensibilidad ética demostrada
por cada uno de los expositores al abordar una problemática tan dolorosa como
urgente para nuestro Norte Grande y para todo el país.
Nos encontramos inmersos en un coyuntura crítica,
atravesados por un contexto nacional y comunitario crecientemente obturado por
una agenda destructiva que impone la burguesía tecnocrática globalizada.
Asistimos a un embate feroz donde los antiguos y nuevos mecanismos del capital
concentrado van erosionando, uno a uno, los espacios de resistencia, de debate
soberano y de organización popular. En este escenario de despojo material y
simbólico, encuentros como el desarrollado el pasado viernes 21 de agosto deben
ser reivindicados como verdaderas trincheras de resistencia. Reunirnos a pensar
la tierra, la salud, la memoria y el destino de nuestros pueblos originarios y
campesinos es un acto de rebeldía indispensable; por ello, mi primer llamado es
a celebrar la realización de este debate y alentar con entusiasmo a que sigamos
encontrándonos, escuchándonos y construyendo colectivamente.
Desde la Asociación Miguel Ragone —espacio donde
militamos incansablemente por la memoria viva de mi abuelo, el exgobernador
popular y médico del pueblo, y por la preservación de nuestro territorio y
nuestro monte salteño—, concebimos que la mejor manera de honrar estos espacios
de encuentro no es la complacencia, sino el ejercicio riguroso de la reflexión
crítica que nos permita potenciar nuestras herramientas de lucha.
El propósito de problematizar los discursos vertidos en las
ponencias responde a la imperiosa necesidad de complejizar las representaciones
sociales que construimos sobre el medio rural y sus habitantes. Como
teorizó tempranamente Serge Moscovici (1979) y profundizó Denise Jodelet
(1989/1991), las representaciones sociales son sistemas dinámicos de códigos,
valores y clasificatorios que orientan la acción y modelan las imágenes que una
sociedad elabora sobre los «otros». Cuando desde el análisis técnico, político
o médico simplificamos esas representaciones, corremos el riesgo de caer en
esquemas polares o binarios que no se ajustan a la densidad de lo real.
En el contexto rural del Noroeste Argentino (NOA), obturar
la complejidad de las dinámicas territoriales a través de representaciones
dicotómicas («grandes propietarios» versus «masa homogénea de campesinos e
indígenas sin tierra») no es un mero desliz teórico: produce una peligrosa polarización
que invisible y hace desaparecer a los actores reales que habitan, trabajan
y resisten en el monte. Al borrar las formas concretas de arriendo, aparcería,
trabajo por cuenta propia, etnomedicina, heterogeneidad de clase y estrategias
comunitarias que existen en el territorio, abrimos involuntariamente una grieta
por la que se cuela el diseño asistencialista de políticas públicas y se
terminan fortaleciendo, paradójicamente, los mismos intereses del gran capital
concentrado e inmobiliario que buscamos combatir.
Es desde esa inquietud territorial, nacida del barro y del
monte de Salta, desde donde propongo este recorrido en dos momentos: en primer
lugar, una reseña técnico-estructural que sistematice con rigor las
intervenciones del webinar (Ver https://asocmiguelragoneambiente.blogspot.com/2026/08/el-partido-de-la-liberacion-en-el.html
); y en segundo lugar, un análisis crítico de los discursos para
reflexionar sobre cómo devolvemos la agencia política a nuestros sujetos
subalternos.
Análisis
Crítico-Discursivo. A cerca de las representaciones polarizantes en el discurso
técnico – académico.
1. La
Inflexión Teórica: Gayatri Spivak y la Imposibilidad de Representar al
Subalterno
Al contrastar los discursos escuchados en el webinar con la
proposición teórica de partida, resulta ineludible recurrir al pensamiento
poscolonial de Gayatri Chakravorty Spivak (1998/2003). En su clásico texto ¿Puede
hablar el subalterno?, Spivak advierte sobre la violencia epistemológica en
la que incurren los intelectuales y militantes de izquierda cuando pretenden
«dar voz» a los oprimidos. Para la autora, al construir una imagen fija y
homogénea del sujeto golpeado por el capital, el analista no está
transparentando la realidad del subalterno, sino que está proyectando sus
propios esquemas teóricos (Spivak, 2003).
En el marco de la historización y el análisis sanitario
presentados en el webinar, se observa esta misma operación: el campesino o la
comunera indígena son reducidos a categorías estáticas («víctimas desposeídas»
o «cuerpos enfermos»). Al no dar espacio a las contradicciones internas, a las
diferencias de género, etnia o a las complejas formas de subsistencia que
existen en el NOA, el discurso técnico-político ventriloquiza [i] al subalterno. Como afirma Spivak (2003),
cuando el intelectual habla por el subalterno, obtura la posibilidad de
que este hable por sí mismo, transformándolo en un mero objeto del discurso
emancipador y no en un sujeto político autónomo.
2.
Historización y Estructura Agraria: Del Esquema
Bipolar a la Complejidad del NOA
La exposición sobre las clases dominantes trazó un arco
impecable respecto a la concentración del capital financiero y la megaminería.
Sin embargo, al abordar la cuestión agraria, incurrió en lo que sociólogos
rurales latinoamericanos como Norma Giarracca (2001) y Raúl Paz (2006)
denominan la «simplificación del espacio rural».
El territorio rural del NOA no responde a una tajante
división maniquea entre grandes latifundistas y una masa uniforme de
desempleados o sin tierra. La realidad territorial muestra:
·
Diversidad de arreglos institucionales e
informales de tenencia (arriendos históricos, aparcerías, puesteros de monte,
ocupantes con permiso precario).
·
Formas heterogéneas de trabajo (estrategias
pluriactivas que combinan la producción familiar con el trabajo asalariado
estacional en la zafra o el tabaco).
·
Diferencias sustanciales dentro del propio
«campesinado» en cuanto a capitalización, acceso al agua y relaciones
interétnicas (Paz, 2006; Sevilla Guzmán, 2006).
Al ignorar estas capas de complejidad y reducir el conflicto
a un enfrentamiento binario («quienes tienen tierra» vs. «quienes no la
tienen»), se genera una falla analítica profunda. Como advierte nuestra
proposición central, esta simplificación es funcional al propio sistema:
permite que actores intermediarios (ONGs, burocracias estatales, técnicos
urbanos) se posicionen como los únicos mediadores legítimos ante el Estado,
administrando la pobreza y desplazando a las comunidades originarias de la toma
directa de decisiones sobre su territorio.
3.
Medicalización de la Pobreza: El Cuerpo Enfermo versus la Agencia Comunitaria
El abordaje socio-sanitario presentado en la tercera
ponencia aportó denuncias insustituibles sobre la penuria en el norte salteño
(desnutrición, Chagas, falta de agua). No obstante, observado a la luz de la
Salud Colectiva latinoamericana (Menéndez, 2003; Breilh, 2003), el discurso
queda atrapado en los marcos del Modelo Médico Hegemónico (MMH).
Eduardo Menéndez (2003) plantea que este modelo tiende a
biologizar los problemas socioeconómicos, reduciendo las complejas condiciones
de vida a cuadros patológicos que requieren la asistencia y el rescate del
experto externo.
Al enfocar a la comunidad únicamente a través de la
fotografía del niño desnutrido o la ceguera por cataratas, el discurso opera
dos borramientos fundamentales:
·
Invisibilización de la Etnomedicina: Se
borran los saberes medicinales ancestrales, la medicina indígena y las
prácticas comunitarias de cuidado que han garantizado la supervivencia de estos
pueblos durante siglos frente al abandono estatal (Menéndez, 2003).
·
Cancelación de la Capacidad de Decisión:
La comunidad queda representada como una masa pasiva en permanente estado de
auxilio, despojada de su agencia política y de sus propias estrategias de
organización y defensa territorial (Breilh, 2003).
4. La
Irrupción del Subalterno en el Debate: Fisuras y Horizontes
Las intervenciones del público durante el webinar
demostraron la vitalidad de la disputa por la representación. Cuando la
compañera María (Salta) advirtió que no debemos «hablar por ellos» y reivindicó
que para los pueblos el territorio es salud, medicina y espiritualidad, o
cuando desde mi propia voz problematizamos el rol de los discursos técnicos e
instalamos la alarma sobre las nuevas formas de despojo ambiental («bonos de
carbono», turismo sustentable), se abrió una fisura en el discurso homogéneo.
Devolver la voz al subalterno implica romper con la
tentación representacional. Significa reconocer que las comunidades originarias
y el campesinado del NOA no son meros receptores de ayuda estatal o víctimas
pasivas del gran capital, sino sujetos políticos plenos con capacidad de
organización, producción, sanación y resistencia. Solo reconstruyendo nuestras
categorías analíticas desde la complejidad real del territorio podremos
consolidar frentes de lucha verdaderamente emancipadores que detengan el avance
del capital concentrado.
Referencias
Bibliográficas
·
Breilh, J. (2003). Epidemiología crítica:
Ciencia emancipadora e interculturalidad. Lugar Editorial.
·
Giarracca, N. (Comp.). (2001). ¿Una nueva
ruralidad en América Latina? CLACSO.
·
Jodelet, D. (1991). Conductas socio-sanitarias y
representaciones sociales de la enfermedad. En D. Jodelet (Ed.), Las
representaciones sociales (pp. 345-367). Éditions de la Maison des Sciences de
l'Homme. (Obra original publicada en 1989).
·
Menéndez, E. L. (2003). Modelos de atención de
los padecimientos: De exclusiones teóricas y articulaciones prácticas. Ciência
& Saúde Coletiva, 8(1), 185-207.
·
Moscovici, S. (1979). El psicoanálisis, su
imagen y su público. Huemul.
·
Paz, R. (2006). El campesinado en el NOA:
Desestructuración o persistencia en el proceso de globalización. Revista de
Desarrollo Rural y Cooperativismo Agrario, (10), 45-68.
·
Sevilla Guzmán, E. (2006). De la sociología
rural a la agroecología. Icaria Editorial.
·
Spivak, G. C. (2003). ¿Puede hablar el
subalterno? (J. M. Verde, Trad.). El Cuenco de Plata. (Obra original publicada
en 1998).
[i] El autor latinoamericano que acuña y teoriza el concepto de "ventriloquismo" en el análisis del discurso político, la subalternidad y la formación del Estado es el historiador y sociólogo ecuatoriano Andrés Guerrero.
Guerrero desarrolló esta categoría (particularmente en sus trabajos sobre las poblaciones indígenas en los Andes centrales de Ecuador durante los siglos XIX y XX) para describir el mecanismo mediante el cual las élites, letrados, abogados y agentes del Estado hablan por el subalterno. En este proceso de "traducción" o intermediación, la voz original del sujeto subalterno es expropiada, filtrada y reconfigurada a través de las categorías institucionales, jurídicas o técnico-políticas del poder dominante.
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